Opinión

La navidad ya no es lo que era

“Quizás la navidad, pensó el Grinch, no provenga de una tienda”– ¡Cómo el Grinch robó la navidad!-Dr. Seuss

Diciembre es un mes para la ilusión. Los comerciantes de todos los sectores esperan encontrarse bajo su árbol un aumento de las cifras de venta. Los demás, que la nieve perfile una estampa navideña. 

Históricamente, el poder que ha ejercido la navidad como tractor del consumo ha hecho de este un mes goloso, dándose el pistoletazo de salida a las compras  con el puente de la Constitución. Pero la realidad es otra. En diciembre ya ni nieva, ni se vende (bueno…no seamos tan drásticos, maticemos esto). Durante el periodo de crisis los hábitos de compra se modificaron. El estudio Nielsen sobre los “Hábitos de consumo en navidad” de 2013 ya apuntaba ciertos cambios:

-El 26% de los consumidores reconocía haber adelantado sus compras con el objetivo de ahorrar y esquivar la subida de precios típica de estos días.

-Un 33% tenía decidido comprar productos navideños más baratos que los años anteriores.

También aparecieron otros hábitos de consumo, como la búsqueda de regalos útiles o el aumento de la compra por internet.

¿Pero esos cambios llegaron para quedarse?

Ya el año pasado con el cambio de la percepción de la economía, ciertos indicadores comenzaron a marcar resultados curiosos:

-Los regalos más deseados y los más comprados comenzaron a coincidir.

-Aumentó el presupuesto destinado a viajes y regalos.

No obstante, parece que en la mentalidad de los consumidores se han implantado unos hábitos marcados: la búsqueda de precios bajos, la búsqueda de la sensación de compra inteligente, la consolidación de internet como showroom para comparar precios.

¿Hay soluciones?

SI, y pasan por la mano de los comerciante. El creacionismo murió, el que evoluciona sobrevive:

-Estamos saturados de ofertas y promociones.

-El consumidor ya no es multicanal, ahora es omnicanal.

-No existe un único modelo de familia, ni todas tienen un Retriever.

-Al cliente hay que salir a buscarle, no hay que confiarse por las fechas.

-No hay juguetes de niños y niñas. Esto Toy Planet lo ha entendido. Chapeau!

-El cliente busca valor añadido en la compra. No importa pagar un poco más si merece la pena.

Ya vale de diseños navideños horterroristas. Pregúntanos a nosotros cómo ayudarte.

Markel Orozko

Markel Orozko

Responsable de Marketing

Deja un comentario